PALACIO DE TRIBUNALES

 

En 1904 -el Palacio de los Tribunales aún no se construía- se inaugura el “Monumento Montt- Varas” frente al edificio del Congreso Nacional, obra en bronce del escultor italiano.

Ernesto Biondi, artista ganador del Gran Premio en la Exposición Universal de Paris en 1900. Se trata de un monumento conmemorativo, compuesto de columna y estatua. En lo alto, sobre la columna utilizada como pedestal -algo no común en la estatuaria del siglo XIX, pero sí en Roma Imperial (recuérdese la columna del emperador Trajano)-, observamos a quienes, además de colaboradores, fueron amigos de por vida: sentado, Manuel Montt Torres, y de pie su Ministro del Interior, Antonio Varas de la Barra. El ángulo creado entre estas estatuas y el espectador, en el lenguaje conmemorativo se denomina “ángulo de honor”. En la columna, figuras alegóricas rememoran la obra del decenio Montt (1851-1861). La mujer sentada que tiene en una mano el Código Civil -aprobado por el Congreso en 1855- representa la Ley. Atrás, vemos al pie un riel de ferrocarril y trigo segado (durante el gobierno de Montt se construye el ferrocarril Santiago-Valparaíso y Santiago-Rancagua y se logra la apertura de los mercados de trigo y harina en Australia y California), arriba, un hombre que porta una antorcha avanza entre grandes hojas, y más arriba, niños parecen flotar en el agua y se divisa un escrito “Sn Evangelium”. Estéticamente se logra aquí la expresión de movimiento, lo cual se condice con lo que las figuras simbolizan: el Progreso, que se concibe no sólo por mérito del trabajo humano sino que gracias a la ayuda divina. Recordemos que por aquellos días se crea el primer banco y la primera compañía de seguros, se funda Puerto Montt, y se instalan faros en distintos puntos de la costa. A la derecha e izquierda se representan la Instrucción Primaria y la Superior, dando cuenta del interés que Montt tuvo en la educación. Bajo su mandato se dictó la ley orgánica de instrucción primaria, se duplicó el número de escuelas, se creó la escuela de sordomudos y se instalaron bibliotecas públicas.

Carolina Seeger Caerols